Protegidos
En plena campaña de la DGT para el uso del casco, nos encontramos con los chicos que mejor se van a defender en los próximos meses. La propuesta para el otoño/invierno 07 de Junya Watanabe gira en esta ocasión sobre el mundo de las dos ruedas. Cascos, chaquetas de cuero, botas pesadas y la sensación de que uno no puede ir por el mundo así como así. Hay que estar preparado para cualquier situación.
El futuro es de un color. Negro. Resulta imposible desprenderse de la herencia punk y apocalíptica, integrada en la sociedad como objeto de consumo y referencia estética.
El diseñador encuentra la inspiración, temporada tras temporada, en la reinterpretación de los iconos norteamericanos, algo muy propio de la cultura pop, añadiendo su propia vuelta de tuerca. Watanabe ha elegido como colaborador para esta colección a Vanson Leathers, empresa norteamericana líder en el sector motero, especializada en artículos de piel y todo tipo de accesorios.
Los chicos de Junya desfilaron convertidos en perfectos cruces genéticos entre el Terminator de 1984 y Pete Doherty. El más difícil todavía es mera rutina para el Lagerfeld de la deconstrucción.
El exterminador ha cumplido su amenaza y… ha vuelto.
Listen. And understand. That terminator is out there. It can’t be bargained with. It can’t be reasoned with. It doesn’t feel pity, or remorse, or fear. And it absolutely will not stop, ever, until you are dead.
Kyle Reese
The Terminator (1984)

Atrás han quedado los vestidos que lo hicieron famoso, las estrellas de Hollywood paseando sus diseños por la alfombra roja, el estrés, las peleas con sus avalistas y dueños, a la postre, de la marca Roland Mouret. Y es que, como ya sabemos, se puede morir de éxito. Roland Mouret es la última prueba viviente. El diseñador francés, que debutó en 1998 saliendo por la puerta grande de la London Fashion Week, ha lanzado bajo el nombre RM su nuevo proyecto formado por 21 piezas, compradas en su totalidad por el gigante del lujo en el ciberespacio Net À Porter



Dícese del adorno compuesto de diferentes capas de tejido plegado o fruncido que se dispone alrededor del cuello para proteger o embellecer. El máximo apogeo de la gola o gorguera, siempre relacionado con la indumentaria de las clases acomodadas, se alcanza al final del siglo XVI y principios del XVII.
Estos cuellos rizados o escarolados enmarcan la cara, carente de rubor. Quizá sea esa la única pega que podemos poner a esta colección tan historicista; esos rostros marmóreos, lánguidos, hubiesen agradecido unos labios rojos, o unas mejillas encendidas, más actuales, tal y como sugerimos en la imagen de arriba, que hemos retocado dándole un ligero toque de carmín.


La colección de Lanvin otoño/invierno 2007, creada por Alber Elbaz, profundiza en el concepto minimalista, los cortes limpios, la ruptura con el barroquismo, sin renunciar a una imagen sofisticada con la que es imposible pasar desapercibida.
