Dice el refrán que si no puedes con tu enemigo debes unirte a él.
Eso exactamente está haciendo el siempre exclusivo e intocable Fashion System.
Lo están llevando a cabo con todas las consecuencias, como si de una enseñanza del propio Sun Tzu se tratase.
Reconocidos directores creativos, diseñadoras jóvenes con ganas de comerse el mundo, precursoras del concepto más allá del patrón e incluso alguna mítica modelo, se apartan del terreno aristocrático de la exclusividad creando prendas que se venden al por mayor. Juguetean, con más o menos fortuna, con lo vulgar, lo común, lo que está al alcance de todos.
Lo curioso es que a la vez que realizan estas incursiones en el terreno de lo puramente alimenticio continúan, sin el menor rastro de esquizofrenia, con sus proyectos para las pasarelas internacionales, casas de costura de rancio abolengo y con sus vidas, tan apartadas de lo normal, de lo común y corriente.
Como muestra podemos recurrir a la reciente retrospectiva de Takashi Murakami presentada en el Brooklyn Museum de Nueva York. Los conocidos bolsos creados por el artista japonés para Louis Vuitton aparecieron ante la flor y nata neoyorquina como sus hermanos bastardos, las vilipendiadas copias de mercadillo. Sobre una manta, en el suelo. En un tenderete cutre. Ahí estaban:
el Speedy, Alma o Papillon.
Por su parte Hermès, ha trabajado el mismo concepto para su última campaña publicitaria, haciendo un guiño al demonio del que tanto se han quejado:
la venta en la manta.
Los símbolos de estatus social al alcance de cualquiera, lujo democratizado, moda para las masas.
Otro ejemplo de plena actualidad lo protagoniza Rei Kawakubo.
Fascinada por H&M, pondrá a la venta una colección de prendas de las que colgará la etiqueta Comme des Garçons. De todo para todos: hombre, mujer y atención, niño.
La cosa no queda aquí ya que además, cierra este paquete especial con una nueva fragancia, por supuesto, unisex. Todo estará listo para el próximo mes de noviembre, coincidiendo con la apertura de la segunda tienda del gigante escandinavo en Tokio.
Rei Kawakubo, que puso en práctica el concepto de Guerrilla Store, bastante simpático y creativo, se vincula con H&M, en las antípodas de todo lo que pueda parecer fresco, nuevo o diferente.
Siempre me ha interesado el equilibrio entre creatividad y negocio. Es un dilema, aunque para mi, la creatividad siempre ha sido prioritaria. Es un reto fascinante trabajar con H&M como una oportunidad de llevar el dilema al extremo y tratar de resolverlo.
Rei Kawakubo
Para resolver el dilema que atenaza a Kawakubo volvemos al comienzo, al principio de contradicción, enunciado lógico y metafísico que consiste en reconocer la imposibilidad de que una cosa sea y no sea al mismo tiempo.
La creatividad estará siempre reñida con la rentabilidad a corto plazo. Otra cosa es que uno se independice de los procesos industriales que convierten una idea en realidad. Pero, eso no es un reto. Tiene otro nombre: oportunismo.
El dilema que nos gustaría plantear es insidioso y de mayor calado. Tras confirmar que los diseñadores de renombre necesitan a las masas, nos preguntamos…
¿necesitan las masas a esos diseñadores?


Fotografías; arriba, bolsos de Murakami para Louis Vuitton en el Brooklyn Museum;
abajo, campaña publicitaria de Hermès; prêt-a-porter y complementos de la colección masculina para primavera/verano 08.
Guerrilla Store Berlin
Guerrilla Store