Adiós a la vulgaridad




Se confirma, la nave Versace toma un nuevo rumbo.
Este golpe de timón huye de los excesos del pasado, del éxito que terminó convirtiendose en un lastre que unía a la casa italiana con cierto mal gusto y que amenazaba con asfixiarla, lenta, pero inexorablemente.
El reinado del exhibicionismo agresivo llegó a su fin con el relevo de Mr. Ford en Gucci. Durante estos últimos años las pasarelas han centrado sus esfuerzos en devolver a la moda el concepto, el patronaje, la investigación en nuevos tejidos, el color; recuperando lo mejor de la elegancia clásica para combinarlo con la frescura del todo vale.
La casa de la medusa ha vuelto sus ojos, por fin, hacia Lanvin o Balenciaga y nos sorprende con desfiles en los que las prendas aparecen exquisitamente cortadas. Todo el protagonismo se centra ahora en volumen y las texturas, buscando los colores de las piedras preciosas, los tonos cálidos combinados con el maquillaje, los grises o el púrpura.
Los complementos han sido revestidos de un ligero toque futurista que rejuvenece las colecciones y que aporta cierta dureza al look. En definitiva, un cambio que no podía hacerse esperar ni un minuto más.
Renovarse o morir.
Fotografías; arriba campaña publicitaria primavera/verano 08 de Versace, con Giselle Bundchen como protagonista.
Abajo, las modelos se preparan para mostrar al público la colección otoño/invierno 08/09.
Más abajo, detalles y complementos de esa misma colección.
Por último, colección crucero 09.
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