Harajuku

takeshita-dori-street.jpgLa forma más sencilla de llegar a este distrito de la capital nipona es a través de la estación de metro de Harajuku. Arropada por el Yoyogi Park, uno de los jardines públicos más grandes de la ciudad, donde se alza el templo sintoísta Meiji Jingu, hallamos una extensa zona comercial al aire libre repleta de pequeñas boutiques, centros comerciales, cafeterías y restaurantes.Saliendo de la estación de metro, podemos comenzar recorriendo la calle Takeshitadori. Estrecha, abigarrada, muy concurrida; 400 metros sembrados de pequeños locales, outlets, cafés y boutiques, cuyo horario va desde las 11:00 am hasta las 20:00 pm.
Si giramos a la derecha desde la estación, tropezamos con Omotesando, un bulevar amplio, de 1 kilómetro aproximadamente. El centro comercial Omotesando Hills, inaugurado en febrero del 2006, es uno de sus puntos clave. Cuenta con 6 plantas, y en su interior, están representadas prestigiosas firmas europeas y boutiques multimarca. El horario comercial va de las 11:00 am a la 21:00 am, mientras que sus restaurantes permanecen abiertos hasta medianoche.

Otro de los lugares más populares de este barrio, es el centro comercial y museo, Laforet Harajuku. Abierto desde 1978, se ha convertido en un referente para jóvenes innovadores, tanto en el mundo del diseño de moda, como para todo tipo de emprendedores. Este espacio se ofrece como plataforma promocional, un lugar de encuentro entre público y nuevos creadores, con un montón de tiendas a años luz de lo que se está haciendo en europa, si descartamos el Swinging London.

harajuku_1.jpgOtra parada inevitable es Daiso Harajuku, una de la 100 Yen Shops más grandes de Tokyo. En este caso estamos en lo opuesto de las sofisticadas boutiques. Las 100 Yen son más o menos como nuestras tiendas de todo a cien, pero a la japonesa. Si lo combinamos con el Oriental Bazaar, donde encontramos, Kimonos, camisetas o libros…, podremos traernos algo de vuelta a casa sin arruinarnos en el intento. Banzai!!!!!!!!

Después de este pequeño paseo, debemos hacer mención a la verdadera fuente de inspiración… las gentes que se reúnen en Harajuku, especialmente los fines de semana, que van a comprar, a tomar un café, a ver y dejarse ver. Es un verdadero espectáculo de originalidad, donde hasta el más mínimo detalle es importante. Encontraremos a mujeres vestidas al estilo tradicional, que pasean como geishas, con brillantes kimonos de seda que recuerdan a pétalos de flores; muchachas ataviadas entre lo gótico y lo sideral, superposiciones, combinaciones de colores y accesorios. Los peinados, el maquillaje, todos y cada uno de los complementos son escogidos y mezclados con sentido estético.
Conviene recalcar que esta grupos de jóvenes no se visten de una manera especial para reunirse en Harajuku, sino que ha sido su forma de vestir, la que ha servido de catalizador para que este barrio se encuentre en la vanguardia, sin imitar a nadie, con personalidad propia; buscando el equilibrio entre ser como todo el mundo, siendo diferente.
Las marcas comerciales, las tiendas, han aprovechado este ambiente, yendo a rebufo de lo que ocurre en la calle y finalmente se ha producido un efecto de simbiosis, donde todos se aprovechan y todos aportan.
Esta preocupación por la imagen es el mayor atractivo del lugar, donde el qué me pongo hoy, es tanto una afirmación personal, como una expresión de pertenencia a un grupo.

harajuku_4.jpg

Sitios de interés:

Templo sintoísta Meiji Jingu
Centro comercial Omotesando Hills
Centro comercial y museo Laforet
Plano de Harajuku
Información turística

0